martes, 24 de marzo de 2009

Paloma G. Dotor " Welcome to the Paradise!".



"Tarifa - Algeciras II. 30-8-06. C-Print sobre Dibond. 93 x 140 cm. Ed. 1/3.


La Galería Suffix se complace en presentar la exposición individual
de Paloma G. Dotor (almagro, ciudad real, 1982).


Welcome to the Paradise!


Inauguración: Viernes 27 de Marzo 2009 a las 21:00h.



En “Welcome to the Paradise!”, retoma la idea principal de la inmigración africana, haciendo especial hincapié en el concepto de ese “Nuevo Dorado”, que tras pasar “los pilares de Hércules”, tanta gente sueña con encontrar.

Por otro lado en la serie, en “África: In & Out” vuelve a utilizar, como en trabajos anteriores, la silueta del mapa de África para enfatizar la situación de un continente que ha tenido que enviar a parte de sus habitantes en busca de un futuro más prospero, puesto que él no puede ofrecerle nada más que hambre y guerra.


Friedrich en aguas del Sur


En una y otra cara de una de las hojas del periódico aparecían el recordatorio y la noticia. El primero, en la página par, completa –cosas del verano–, conmemoraba anticipadamente el cuarto aniversario de una, sino la mayor, tragedia de la inmigración a España, cuando el 25 de octubre de 2003 naufragaba una patera a sólo doscientos metros de la costa de Cádiz y la carencia de medios o su obsolescencia, los trámites burocráticos o el menosprecio por la vida humana de las autoridades militares de la base de Rota y otros agentes de turno dejaron a merced del mar a más de cincuenta personas. Durante días las playas gaditanas fueron recibiendo cadáveres de marroquíes ahogados. Veinticuatro de los fallecidos fueron identificados y repatriados y trece descansan en el cementerio de Los Barrios. Sólo uno de ellos pudo ser identificado, los restantes yacen en tumbas con el epitafio “Naufragio de Rota 25-10-2003” y un número que indica el orden en que fueron encontrados los cuerpos. A día de hoy no hay causa abierta ni particulares ni asociaciones han ejercido la acusación particular ni se han exigido y depurado responsabilidades políticas.

En la mitad vertical de la página impar, con publicidad, se informaba de que la noche anterior un crucero de placer –curiosamente bautizado como Jules Verne– había participado en el rescate de veintisiete inmigrantes a los que halló flotando en el Mediterráneo, unos vivos, doce, y los demás ya ahogados o muertos por frío. Unos días después otro diario informaba de que algunos de los turistas se habían molestado por los retrasos sufridos, porque alteraba su ruta prevista o porque no se les había permitido realizar una excursión.

Esos son los temas y asuntos a los que Paloma G. Dotor lleva dedicado la mayor parte de su trabajo artístico y que trata en ésta su primera exposición individual. Una temática a la que no se aproxima con ojos distantes, sino desde la experiencia propia y desde la angustia vivida desde la infancia y a la que, seguramente por esa cercanía, no aborda ni desde sus aspectos más palpablemente dramáticos ni desde una óptica documental, siquiera para denunciar las connivencias entre política y flujos migratorios, por más que, sin embargo, todos y cada uno de esos aspectos se desprendan de sus piezas con la misma naturalidad que subyace en los hechos.

Su periplo se inicia en las costas de arribada, en las que plantas y rocas vuelven sus filos lacerantes cual defensas visibles contra el invasor indeseado, sigue por los campos, pinares y alcornocales por los que huyen los exhaustos recién llegados, las antiguas cárceles o cuarteles que ahora se dicen lugares de acogida, pasa por las escuelas para atisbar como lo viven los niños que mañana serán huéspedes de otros e incluye cifras y estadísticas –convertidas en una mirada reflexiva y estética sobre el problema–, también videos, en los que protagonistas más afortunados narran sus peripecias. Concluye, por ahora, bien con imágenes parejas a las del cementerio de Los Barrios, éstas del cementerio de Tarifa y sus terribles leyendas: “Inmigrante de Marruecos nº 10. 7 marzo 2001” o con la sutil y a la vez paródica fórmula de Los integrados, jóvenes marroquíes trabajadores que se ocupan de montar el stand de una galería en una Feria de Arte.

Me atrae tanto su capacidad de abstracción y su voluntad de confinar la atención en los lugares y no en las personas, para que sean los sitios los que ubiquen al visitante en su propia responsabilidad, como el flujo ético que se derrama de cada una de sus imágenes. No es la suya una apropiación afectada de un problema y su resolución estética, sino el abordamiento de las categorías éticas que deberían regir la conducta de los vecinos y, más extendidamente, de los humanos en general.

Si una serie define su modo de actuar y mi sugestión por su trabajo es la que dedica al cementerio de pateras de La Caleta. Permítaseme decir que esas fotografías tienen algo de la sentimentalidad cruda y apegada de los románticos alemanes –por así decirlo, algo de la utopía moral de aquellos–, como si fuese posible un naufragio como el que pintó Friedrich ahora ocurrido en aguas del Sur. Si el mal titulado Naufragio del Esperanza es, como quería Robert Rosenblum, “una imagen trágica de la tierra de nadie de la muerte”, las rocas cortantes de Tarifa semejan, ¿por qué no?, el hielo de los corazones y las almas de piedra.

Mariano Navarro



viernes, 16 de enero de 2009

Fran Mohíno "Sorry, you are my puppet"



FRAN MOHINO
Sorry, you are my puppet

Inauguración el viernes 16 de enero a las 20,30h.



La galería Suffix presenta Sorry, you are my puppet de Fran Mohino. Exposición que reúne trabajos que pudieron verse el pasado invierno en el CAB de Burgos, algunas de las piezas que le valieron el Premio Festival Off de Photoespaña ’06 y trabajos de la serie que da título a la exposición y que el artista presenta por primera vez.

Fran Mohíno desarrolla su trabajo sirviéndose de series o líneas de investigación distintas en torno a un cuerpo textual específico. Esta diversificación formal es de alguna manera el reflejo de la tesis general que le mueve: el cuestionamiento de la individualidad y la relación subjetividad/individualidad. Mohíno trabaja estos contenidos atendiendo a las relaciones afectivas, a la sexualidad, al desarrollo de la personalidad en la infancia, al lenguaje. Desenmascara el interés en acentuar la individualidad, en detrimento de la subjetividad, como estrategia encubierta que favorece la aplicación de poder. Indaga en la identificación y en la confusión entre individualidad y subjetividad. El lenguaje en general, las expresiones vinculadas a la afectividad, o las expresiones cortas con carácter descriptivo, son algunas de los materiales que forman parte de sus obras.

Así mismo, la obra de Fran Mohíno despliega estrategias de reflexión sobre la sexualidad que parten de equiparar la forma y el contorno con la pasión en su máxima expresión o manifestación: la satisfacción sexual. Nos sitúa irónicamente ante un paisaje marcado por el afecto, en el que la seducción interviene confundiendo individualidad y subjetividad. Un paisaje donde la sexualidad puede ser interpretada.

Sus obras más recientes, las pertenecientes a la serie Sorry, you are my puppet, incidiendo en los temas en los que Fran Mohíno viene trabajando desde Jogging in your garden, tienen de novedoso en su discurso que explicitan una actitud artística, que se mueven en el terreno de lo performativo. Siendo ésta serie la que a que articula los trabajos que reúne esta muestra.


Actualmente, Fran Mohíno ultima los detalles de la exposición individual que el Museo Vostell de Malpartida le dedicará. Exposición que se inaugurará el próximo mes de abril y que estará formada por tres proyectos específicos que el artista ha preparado para el Museo, un proyecto on-line, un proyecto escultórico y un proyecto de intervención en el paisaje.

Su obra está presente en colecciones tales como MNCARS, CIRCA XX – Pilar Citoler, Banco de España, CAB de Burgos, o Ayuntamiento de Madrid entre otras.

martes, 25 de noviembre de 2008

Artista: Carlos Schwartz

Titulo: Sin titulo

Lugar: Suffix, Febo 14, 41010 Sevilla

Inauguración: Viernes 28 de Noviembre 2008 a las 21:00 horas

Carlos Schwartz

“Luz, signo y símbolo”

La Galería Suffix presenta una exposición de Carlos Schwartz (Tenerife,1966).
La muestra presenta un conjunto de obras recientes: una instalación, objetos, dibujos preparatorios y dibujos de una nueva serie llamada “Das Wittgensetein Haus”.
Muebles y objetos encontrados en mercadillos de Berlín o Madrid, y hasta en la calle dichas ciudades, son ensamblados con tubos fluorescentes y bombillas de colores. Schwartz va más allá de la idea del “object trouvé”. Su intención es establecer relaciones entre la luz que ilumina estos objetos, en muchos casos ya desechados, y el espacio en que se colocan – mundos diferentes de los pensados cuando fueron creados y deseados.
En estos “objetos de deseo” la preocupación del artista ha sido dar sentido a conceptos como los arquetipos de la luz, la cotidianeidad, el paisaje y la permanencia/impermanencia. Hay también una indagación por parte del artista sobre la idea de “luz” como símbolo y como signo, y como ésta en el con texto de la muestra se relaciona con la obra a través del espacio y el medio cotidiano.
Ver símbolos es vaciar la mente para que éste brille con todo su fulgor. Los signos son el medio por el que la realidad toma un aspecto determinado. Así, estamos en un plano continuo y firme, los símbolos rompen ese plano y nos colocan en un orden nuevo. Y esto es lo que hace atractivas a las obras: éstas establecen con elementos de lo cotidiano, de lo doméstico, de lo banal, una relación no solo conceptual sino también casi física en el sentido que la visión se siente desafiada.
Las obras “Relato 1” u “Horizonte” nos muestran la preocupación del artista por dar sentido mediante una narración a conceptos como permanencia o contemplación, en “Metopa” o “Lamp Chair” prima la idea de la obra como objeto o mueble reelaborado y recolocado en otro orden simbólico. Los dibujos son bocetos de proyectos realizados o por hacer que ofrecen un contrapunto visual a la muestra.

martes, 14 de octubre de 2008

CABELLO / CARCELLER
ESTO NO ES VIETNAM (AFTER APOCALYPSE NOW)

“Es más interesante, en efecto, verla diez, doce años después, cuando se ve que, efectivamente, se dicen algunas verdades, pero que no deberían decirse así.” (comentario realizado por Jean Luc Godard en referencia a su película Le Petit Soldat)

“Esto no es una película sobre la guerra de Vietnam. Esto es Vietnam”, afirmó Francis Ford Coppola en la presentación de Apocalypse Now. Coppola intentaba con su película mostrar un reflejo exacto de la guerra contemporánea y de sus protagonistas. Este film supuso una trasgresión con respecto a un género de ficción constituido al menos en torno a dos elementos indisociables: la figura de un héroe y la necesidad de una guerra justa. Para ello Coppola elaboró un guión que, con claras referencias a “El corazón de las Tinieblas” de Joseph Conrad, desestructuraba estos dos elementos y presentaba a un héroe desmoralizado en una misión criminal de dudosa justicia y en un paisaje poderosamente espectacularizado. La película de Coppola, de enorme trascendencia en las narrativas futuras del paisaje de las guerras, intentaba dar forma a un nuevo espacio caótico, corrupto e injusto, si bien el resultado dio empuje a un naciente héroe americano representado en la figura del soldado desarraigado, cruel, independiente y capaz de casi todo, una figura que continúa vigente en la actualidad. Apocalypse Now popularizó una visión sesgada de un conflicto bélico en la que la mirada del soldado americano prevalecía a la vez que se recuperaba la camaradería masculina de las narrativas fundacionales de los mitos homéricos.
Pero Vietnam no era Vietnam sino Filipinas, los ritos coreanos no eran coreanos, sino de los Ifugaos que habitaban en la Isla de Luzón a unos 300 km de Manila y el nuevo “estilo” de conflicto seguía magnificando el punto de vista único, impidiendo un retrato más complejo de la situación y con ello obviando los abusos más vergonzosos. After Apocalypse Now: Martin Sheen (The Soldier) deconstruye desde la apropiación este ideal masculino del anti-héroe, ahora recaracterizado por una intérprete filipina, y lo sitúa en el escenario original de la película, revisando las problemáticas y contradicciones de los procesos identitarios en una época post-colonial. De la mano del cine, Filipinas se convierte en Vietnam y se transforma en el no lugar oriental y su identidad particular pasa desapercibida. After Apocalypse Now no es un film sobre Vietnam porque Esto no es Vietnam. Es un proyecto sobre el desconcierto ante el que se enfrentan los individuos en los nuevos paisajes que genera la economía global y el sinsentido de mantener las homogéneas estructuras identitarias de la modernidad así como su traducción a otros contextos culturales. Y es también un proyecto que se pregunta sobre la posición que ocupamos los creadores en el nuevo entorno conceptual en el que se desarrollan las artes visuales. La desestructuración del espacio expositivo y una presentación no lineal permitirán que cada uno construya sus propias narrativas con las imágenes y lecturas abandonadas en la sala.
Este proyecto es el resultado de una estancia en Filipinas y de la interacción entre el trabajo que ya estábamos desarrollando y el país al que se nos invitaba. Tras superar la extrañeza inicial provocada por la deslocalización, optamos por continuar analizando el papel que el discurso cinematográfico desempeña en la construcción de la imagen masculina y del poder, además de su papel en la construcción de identidades geográficas concretas que potencian los estereotipos definidos en el imaginario de Occidente. En la cinta original, Martin Sheen (el capitán Willard) remonta el río en una peligrosa travesía que le lleva a un inaccesible paraje donde debe librar el encuentro final con el coronel Kurtz (Marlon Brando). En nuestra versión, los mecanismos de la representación juegan a favor de un nuevo personaje de carácter heroico, un nuevo y solitario capitán Willard, cuya identidad de género se halla en disputa con las identidades dominantes y que habita y trata de desentrañar los misterios presentes en un paisaje impostado por las fantasías occidentales y al final domesticado por el turismo.
El vídeo After Apocalypse Now forma parte de una investigación más amplia que recorre aspectos contradictorios de la masculinidad contribuyendo a analizar críticamente el modelo de belleza exportado por Hollywood, un modelo que ha seducido y subyugado a muchas otras sociedades. La trilogía compuesta por Casting: James Dean (Rebelde sin causa), Ejercicios de poder, y After Apocalypse Now: Martin Sheen (The Soldier) profundiza en estas ideas empleando como materia prima algunas de las películas más emblemáticas de la factoría californiana.

AFTER APOCALYPSE NOW: MARTIN SHEEN (THE SOLDIER) Año: 2007 Duración: 9' 54''